„Solo mediante el corazón sabemos que algo cambia”. En diálogo con Simona Constantinovici sobre Dicționarul de termeni cioranieni

Entrevista conducida en rumano, por Miguel Angel Gómez Mendoza (UTP), en el ámbito del Coloquio Internacional Liliana Herrera en torno a Cioran (15/10/2021). Versión portuguesa. Versión rumana.

Simona Constantinovici (1968-) es escritora y profesora de lexicología, lexicografía poética, estilística, semántica interpretativa y escritura creativa en la Facultad de Artes, Historia y Teología de la Universitatea de Vest din Timișoara. Es autora de 15 libros. Sus poemas y cuentos se han publicado en diversas antologías y colecciones literarias, en Rumanía y otros países. Ha ganado premios literarios por su variada producción literaria.

Miguel Angel Gómez Mendoza hizo sus estudios de pregrado en Filosofía e Historia en la Universidad “Babeș-Bolyai” de Cluj-Napoca, Rumania; tiene maestría en Estudios Ibéricos e Iberoamericanos por la Universidad “Michel de Montaigne” de Bordeaux, Francia (Diploma Superior de Investigación DSR), doctorado en Historia con énfasis en educación por la Universidad Sorbona Nueva-Paris III, y posdoctorado en Historia de la Educación por la Universidad de Valladolid, España. Sus investigaciones abarcan la historia de Rumania y particularmente la obra del historiador rumano Lucian Boia (1944-). Traductor de Cioran, un aventurier nemișcat [Cioran, un aventurero inmóvil, UTP, 2019], de Ciprian Vălcan. Miguel Angel Gómez Mendoza es profesor de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), en Colombia, donde enseña en la facultad de Ciencias de la Educación.

MAGM: Estimada señora, profesora Simona Constantinovici, en primer lugar quiero agredecerle conceder  esta entrevista. Es usted coordinadora de un trabajo lexicográfico[1] sobre las palabras cioranianas, recientemente publicado, un volumen que sitúa al autor rumano en la galería de de los filósofos que tienen su propio diccionario (como Kant, Hegel, Heidegger, Sartre y muchos otros). ¿Cómo nació este proyecto y cómo fue su proceso de escritura?

SC: La luz de este proyecto lexicográfico tomó vida de manera casual, una tarde de primavera, en la casa de un buen amigo. Invocando a Stéphane Mallarmé, con el célebre poema de 1897, diría que „un coup de dés jamais n’abolira le hasard” („Un juego de dados nunca abolirá el azar”). Hace unos años atrás, publiqué un Dicționar de termeni arghezieni[2].

Diccionario de términos arghezianos, publicado antes del Diccionario de términos cioranianos)

Mi amigo, Ciprian Vălcan, consideró que no carecería de interés ofrecérselo al señor Giovanni Rotiroti. Él se encontraba, en ese momento, en Timișoara, donde presentaba un libro sobre Cioran[3]. Ha dicho usted que los filósofos-referencia, como Kant, Hegel, Heidegger o Sartre, tienen sus diccionarios conceptuales. Así como los prosistas o escritores y poetas de referencia de la cultura universal, tienen este tipo de  diccionarios, de Stendhal a Marcel Proust, de Giacomo Leopardi a Eugenio Montale y así sucesivamente. Salomón Marcus, uno de los últimos enciclopedistas rumanos, creía en estos instrumentos, los consideraba indispensables en una cultura que se respeta.  Volviendo al sentido de su pregunta, en Rumania la lexicografía es aún incipiente. Citaría algunas publicaciones, muy pocas, con la precisión que estos no pueden suplantar la ausencia de otros diccionarios, igual de importantes. Solo así se elaboraría un cuadro relevante de la filosofía rumana y se podrían llevar a cabo comparaciones entre diversas concepciones, sistemas de pensamiento o de terminologías. Tenemos también un diccionario de Marta Petreu, resultado de una investigación sobre la obra filosófica de D. D. Roșca[4]. Otro, de Amalia Lumei, focalizado sobre el núcleo conceptual de Mircea Eliade[5], resultado de una tesis doctoral. Se publicó también un diccionario sobre los términos de la filosofía de Lucian Blaga, elaborado por Florica Diaconu y Mircea Diaconu[6]. Quizás existen otros, sobre los cuales aún no he escuchado. En general, los trabajos que se inscriben o ubican en este marco de la lexicografía literaria o filosófica, tienen un status diferente o aparte. Al no tener una distribución muy grande, estos diccionarios arriesgan extinguirse tan rápido como se publican.

MAGM: En el artículo que escribió sobre el Dicționar, evidencia dos entradas especiales: „eternidad” y „esencia2. Cioran compartió con Santa Teresa y con otros místicos su obsesión por la eternidad. Y en el Tratado de descomposición, uno de los textos (uno importante, diría) se titula „Obsesión de lo esencial”, un texto que retoma (en francés, en otro marco linguístico) un problema que fue planteado en Cartea amăgirilor[7], en una sección („Gustul amăgirilor”) en el que se opone (luego mezcla) esencia, de una parte, y engaño, de otra.  No es soprendente el hecho de que Cioran propone una apologética de la importancia vital de los engaños (¿si debemos reconocer que estos no son igual que la verdad suprema del ser y del ser como tal?), ¿qué tan importantes son estos dos términos en el discurso y el perfil semántico de Cioran?

Tabla 1. Corpus de obras de Emil Cioran. Volumen 1. Dicţionarul de termeni cioranieni

Opere, 1, edición al cuidado de Marín Diaconu, introducción de Eugen Simion, Bucureşti, Editura Fundaţia Naţională pentru Ştiinţă şi Artă, 2012

  Obras en rumano. Volumen 1    Traducción al español
Pe culmile disperării (1934)En las cumbres de la desesperación (Pe culmile disperarii, 1934), trad. Christian Santacroce (Madrid: Hermida Editores, 2020)
Cartea amăgirilor (1936)El libro de las quimeras (Cartea amagirilor, 1936), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1996)  
Schimbarea la faţă a României (1936) 
Lacrimi şi sfinţi (1937)Lágrimas y santos (Lacrimi si sfinti, 1937), trad. Christian Santacroce (Madrid: Hermida Editores, 2017)
Amurgul gândurilor (1940).El ocaso del pensamiento (Amurgul gîndurilor, 1940), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1995)
Ilustraţii   

Tabla 2. Corpus de obras de Emil Cioran. Volumen 2. Dicţionarul de termeni cioranieni

Emil Cioran, Opere, 2[8], Publicistică, Manuscrise, Corespondenţă, editado por Marín Diaconu, introducción de Eugen Simion, Bucureşti, Editura Fundaţia Naţională pentru Ştiinţă şi Artă, 2012.

Obras en rumano. Volumen 2  Traducción al español
Îndreptar pătimaş (1940-1944, 1991).Breviario de los vencidos (Indreptar patimas, 1944), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1998)
Publicistică (1931-1949)   
Manuscrise, Corespondenţă (trimisă, 1930-1947)   
Rapoarte, Addenda: Emil Cioran – Conştiinţa ca fatalitate   
Emil Cioran – Breviar pătimaş; Corespondenţă primită (1931-1943)   
Repere critice (1933-2011)   
Aurel Cioran – Fişier bibliografic.   
Eleonora Cioran – Despre posteritatea manuscriselor româneşti ale lui Emil Cioran   
Nicolas Cavaillis, Cioran – Manuscrits roumain (1940-1946)   
Manuscrise româneşti ale lui Emil Cioran (1927-1947) 
Mihai Sorin Rădulescu – Emil Cioran şi genealogia sa; indici diverşi; iconografie.   

SC: Los términos abstractos, eminentemente filósoficos, esencia y eternidad aparecen como dos vehículos conceptuales, al igual que vida, muerte, Dios, ser, absoluto, términos que se hallan, de esta manera, en una relación de concatenación, de íntima relación.  Estos términos entrán en una especie de núcelo semántico, un espacio conceptual alrededor del cual se construye toda la visión o las concepciones filósoficas.

Por ejemplo, eternidad aparece en 258 contextos, conformando una verdadera constelación sintagmática: eternidad luminosa, aroma de eternidad, eternidad de la vida, de la eternidad, eternidad desvanecida de la historia, eternidad equívoca, eternidad senina, embriaguez de la eternidad, entrada en la eternidad, tendencia hacia las regiones de la eternidad, éxtasis de una eternidad, experiencia de la eternidad/experiencia integral de la eternidad, negación de la eternidad, eternidad de hielo, las alas de la eternidad, atmósfera envolvente de una eternidad, el salto en la eternidad, las sombras de la eternidad, ícono temporal de la eternidad, error exiliado en la eternidad, reporteros de la eternidad, indiscresiones de la eternidad de la carne, primavera fúnebre de la eternidad, dimensión de la eternidad, eternidad fija e inmóvil, eternidad de lo formal, eternidad en tiempo, eternidad más allá del tiempo, sentimiento de la eternidad de la vida, eternidad de la noche, sinuocidad en una eternidad nocturna, eternidad negativa, eternidad mala, irrupción de la etenidad, conciencia reflejada de la eternidad, experiencia integral de la eternidad, etc. Dice Cioran, en Pe culmile disperării[9]: „La eternidad no puede ser amada con la pasión con la que se quiere a una mujer, o con la que se quiere tu destino, o tu propia desesperación. Hay, sin embargo, en la tendencia hacia las regiones de la eternidad, una atracción que se asemeja con un vuelo hacia un cielo despejado de verano o con la carrera hacia la discresión de un mundo estelar. Azul y luz de estrellas son símbolo para esta eternidad, en la que no deseas y ni lamentas nada” (I, 89). Todo el discurso cioraniano se ancla en una sustancia semántica abstracta, profundamentamente barroca en su retórica. Luego, los dos términos devienen importantes en el conjunto de sus textos, inevitables, porque ellos articulan los ejes de la temporalidad, el pasado del presente y, de alguna manera, si se quiere transgredimos naturalmente, el presente del futuro.

Constantin Noica, en Cuvânt împreună despre rostirea românească, intenta mostrar que existen palabras que tienen esta capacidad (dor – añoranza – saudade – nostalgia; întru -preposición tempora – într – una din zile – uno de estos días; fire – naturaleza, índole, natural, espirítu…; sinele/sinea – de sí (o suyo), de por sí… sinea – în sinea – para mis adentros…; rost/rostire – sentido, pronunciar, decir… etc.) de proyectar el contenido en el futuro, de generar, al lado de los sentidos conocidos, actividades, una seguidilla de sentidos adyecentes que están a la espera; y que hacen de esta palabra un vehículo semántico extraordinario. El libro de Noica no es uno de filosofía, strictu sensu, sino ante todo, un manual de lingüística filosófica o de filosofía del lenguaje, que nos recuerda a los maestros de esta rama de la filosofía, como por ejemplo, Gottlob Frege, Bertrand Russell, John R. Searle, W.O. Quine, Ludwig Wittgenstein etc.

Imagen 4. Cuvânt împreună despre rostirea românească

Me conquistaron las palabras que Noica plantea de manera constante: „Es de alguna manera la lengua un simple fenómeno positivo? ¿Debe ser registrado solamente así como se manifiesta? ¿No cabe una investigación también en el ámbito o área de su posible? Nos parece que una lengua, viva y desplegada o ejercitada, comprende en sí misma lo que no puede decir y lo que no se ha dicho aún. (…) Sería una pregunta si no correspondiera precisamente al especialista explorar la capacidad de una lengua de hablar sobre el sentido virtual, al igual como se habla sobre las lenguas actuales”.

Continuando en el regímen perifrástico, diría que los términos empleados por Cioran, muchos de entre ellos, no deberían entenderse de modo puntual, restrictivo, solo con relación al contexto del que fueron extraídos, sino que ante todo, pueden entenderse como  portadores de unos sentidos virtuales, recuperables mediante el esfuerzo interpretativo. Es en esta perspectiva donde aparece la belleza  de este tipo de proyectos lexicográficos. Dicționarul de termeni cioranieni quiere ser también una invitación para leer de otra manera al filósofo, de ponerlo en una perspectiva de extracción de los haces de luz de la sustancia de las palabras, de su narrativa ininterrumpida, con el impacto en un futuro que está, como un animal depredador, al acecho. 

MAGM: Desearía leer de su artículo sobre el diccionario[10], publicado en la revista „Transilvania” el año pasado: „Por el modo como Cioran asocia las palabras, entendemos que la filosofía se carga exponencialmente de lo que podríamos denominar, con una palabra retomada del lenguaje de la física, polaridad.  En una estilística de los contrastes, de las paradojas, de las ambivalencias, se construye, por etapas, una red de conceptos perfectamente soldados.” El tema de la polaridad es muy interesante. Está en el centro de las obras, del pensamiento y la expresión de Cioran.  Está relacionada con la dualidad inherente a Cioran, que es muy romántica, en cierto sentido: una división interna trágica, poética y raramente mística; una condición fértil desde el punto de vista filósofico y poético.  Según el balance lexical realizado en el diccionario, ¿cuáles son las principales polaridades semánticas que construye el discurso de Cioran?

SC: Así lo considero yo también. He visto, con los ojos de lingüista, de lexicóloga, que el discurso cioraniano es un perpetuo balance entre polos semánticos, una rotación en el espacio dual de las palabras con sentido opuesto. Esta decisiva búsqueda, aparenta inestabilidad, marca el discurso de principio a fin. Es una poetización inducida permanentemente, un soplo que atraviesa todo el texto.  Creo además, y no estoy segura qué determinó este hecho, Cioran, en los años de juventud, por lo menos, se dejó llevar de esta ola lírica, probablemente le ofrece el combustible, la tonalidad  de energía fértil, tan necesaria para la escritura. En los textos publicados luego en francés se produce una demolición, un aplacamiento de la esencia poética de su escritura.  La lengua francesa no le permite más moverse en los espirales del lenguaje asociados a la sensibilidad. El fraseo es cortado de esta manera, se enconserta, lúcido. Seguro que su estilo gana en este giro de la situación un nivel discursivo.  El principal campo de polaridad semántica está conformado por un doblete ontológico vida-muerte. Lo ve como un motor de la polarización de todo el discurso cioraniano. De ella, de esta indestructible pareja, deriva otras; como sería: felicidad-desgracia[11].  Escribí, de esta manera, un artículo en el que intento mostrar que la relación clásica de antinomia está perturbada en el caso de este doblete, mediante la permanente situación del discurso cioraniano en una retórica de los contrastes que llegan a acercarse desde la apropiación hasta la inversión, en un circuito semántico al que nos acostumbramos, en sus órdenes. A propósito de los términos filosóficos, Constantin Noica[12] escribía, en el prológo del volumen Cuvânt împreună despre rostirea românească[13]:  „El pensamiento filosófico no parece haber tenido ni tener necesidad del lenguaje simbólico o del código; con otras palabras, emplea no el lenguaje sino la lengua. La filosofía se fundamenta mucho mejor con los términos que tienen una tensión en sí mismos, mientras que los lenguajes y los códigos se despliegan en soledad y la distensión de los sentidos unívocos. Pero el pensamiento filosófico goza, como decía Hegel, cuando encuentra en la lengua las palabras, no solo con significados especiales, sino también opuestos.” 

MAGM: ¿Existen palabrasrumanas significativas en el Dicționar que podrían ser traducidas en otras lenguas –sean estas la francesa, la inglesa o la portuguesa–? Pienso, por ejemplo, en la palabra dor en lengua rumana que es un „amigo falso”  flagrant en portugués, porque „dor”  para nosotros es durere en lengua rumana. Pero el portugués tiene un correspondiente para dorul rumano, por lo menos Cioran dice „saudade” [14]. ¿Es dor una de las entradas en el Dicționar?

S.C.: En verdad, dor es un término intraducible. Almacena en él tanto contenido fecundo, que sería dificil reducirlo a una simple variante de traducción. Por eso se dice que existen poetas rumanos, como Mihai Eminescu, que son intraducibles. Por costumbre, los escritores del siglo XIX, en el que la escritura nos prende, está almacenado el misterio de la especificidad de la lengua y de las culturas, aquella zona difícil de describir de „vago sin sentido”.

Mira, para que te hagas una idea, este término,  dor, tan rumano, aparece 98 veces en los textos juveniles cioranianos. Interesante me parece su orden de aparición y su proximidad discursiva, en asociaciones lexemáticas de este tipo: dorul de ființă, dor divin, dor de moarte/ dorul de a muri, dorul muririi, dorul de sfârșit, dor intens după spaţiul infinit, dor amăgitor, dorul nostru, infinitul din acest dor, revărsarea monotonă a acestui dor, infinitul negativ al dorului, dor de pribegie, singurul dor, dorul după alte înmărmuriri, dor ascuns, dorul imens de dezolare, dorul vegetal, dorul după absolut, dorul după un alt eu, dor mortal de femeie, dorul arzător de a nu supravieţui emoţiei, dorul de scufundare în nemărginit, dorul suferințelor prelungi, dor imanent firii, dorul de El, dor de leșin astral, doruri pline de dulci înstrăinări şi de meleaguri norocoase, dorul de ducă, puntea între dor și fire etc. Quizás esto demuestra de mejor manera el perfil semántico del vocablo dor. La instauración de su sustancia discursiva. Por ello intento acompañar el discurso lexiográfico con la última sección, la del Índice sintagmatic (Índice sintagmático). En mi opinión, el diccionario puede ser leído también inversamente, partiendo de la lectura superficial de las entradas sintagmáticas, en el ritmo de unas asociaciones de vocablos, de los cuales, cualquier intepretación deviene posible.

Pero también recordaría al vocablo dorí, con 140 apariciones o frecuencias, un verbo íntimamente atado de dor, incluso por su estructura formal. Es un derivado del sustantivo neutro dor. Conduce también a la raíz latina dol, de dolus. Retomemos solo el últimno término vecino o cercano de la serie sintagmática arriba indicada, puntea între dor și fire (puente entre dor y fire). Vamos a sentir cuan frágil es este „puente”, cuan de ilusorio, sútil. Parece que se crea, entre  dorfire, una relación de cuasi sinonimia; dorfire devienen, el algun momento, términos superponibles.

En algunos artículos consagrados al lexema dor, el latinista G. I. Tohăneanu planteaba como sinónimos parciales alean, amar, jale, jind, nesaț etc., y como „términos de importación”, a melancolie y nostalgie. „Aunque el término tiene un sentido difuso –casi imposible de aprehender en una definición rigurosa–, podemos decir, metafóricamente hablando, que „acuación” dorului (del dor) es el resultado  de la suma de  dureredorință (dolor y deseo). En la conciencia lingüística de nuestro pueblo –reflejada en las profundidades semánticas de los sustantivos dor– el sufrimiento de eternidad  se ha mitigado siempre, en el núcleo de la esperanza, situada bajo la ventana del futuro” [15].

El monosílabo dor tiene el poder de un torrente de sentidos. En él reside el misterio semántico, torrente de sentido. El conocido lexicógrafo francés Alain Rey consideraba en una entrevista :« il se cache toujours quelque chose derrière les mots, quelque chose de précis et d’infini à la fois ». («Siempre se esconde algo detrás de las palabras, alguna cosa de precisión y de infinitud a la vez».

No sé, quizás me equivoco, pero creo que también el sustantivo zădărnicie (inutilidad), un derivado, sería un término difícil de traducir. Tiene un hermano prestado del eslavo zadar. Amăgire (engaño), amărăciune (amargura), pueden ser evocados, en este punto de la discusión. Este fue uno de los criterios con los que me propuse establecer la lista inicial de los términos cioranianos: la apariencia de un fondo más antiguo de la lengua rumana.  Constaté sin embargo, que el discurso cioraniano sigue un trazado lingüístico de los vocablos neológicos. En algunos términos, no encontré el contexto suficientemente relevante o me confronté a su cuasi ausencia. Es probable que, este diccionario sea traducido a otras lenguas neolatinas, entonces se vería de mejor manera este cuadro dual, de las palabras antiguas, más difícil de traducir, de una parte, y de aquellas transferibles fácilmente en la matriza léxica de otras lenguas, mediante la traducción, de otra parte.

Noica plantea una nota metafórica, en la obra citada[16]: „Una palabra es un árbol. Que nació en su tierra o cayó como una semilla del mundo de otros, una palabra es, en última instancia, una criatura específica.  Tomó raíces en la arcilla de su país, se alimentó de sus lluvias, creció y respiró bajo un sol que nunca era el mismo, y así como esta no pudo ser fácilmente cambiada de lugar, transplantada, traducida”. De hecho, Noica entreveé en algunas palabras la historia de su propio país, el fenómeno de la transhumancia, el bucolismo encriptado en la fibra de las antiguas palabras. Nos sugiere que intentar traducirlas equivale a desarraigar, a aniquilar la capacidad ancestral de motivar de una lengua, una especie de ser de un pueblo, de sentir profundamente. Las palabras tienen el destino de los seres, una biografía, nacen, viven y mueren.

MAGM: De manera opuesta, desearía preguntar si existe algun término empleado por Cioran en sus escritos franceses que podrían ser difíciles de traducir en lengua rumana. Pienso, por ejemplo, en „ennui”, que a veces es traducido en portugués (incluso en los libros de Cioran) como „tedio” (taedium) o „fastío” en portugués, „aburrimiento” o „hastío” en español spaniolă, „boredom” en inglés „noia” en italiano. ¿Ennui est plictiseală en lengua rumana? ¿Es plictiseală una de las entradas del Dicționar?

SC: Plictiseală corresponde  ciertamente  con el ennui, del francés. Se encuentra en el diccionario, no podía faltar, hace parte, también él, de la utilería de los conceptos dominantes, cuando nos referimos al discurso cioraniano. Aparece en 186 contextos. En Lacrimi și sfinți, encontramos soldados, en una red de significados, verdaderas definiciones del hastío o aburrimiento: „Plictiseală es la forma más elemental de suspensión del tiempo, así como el éxtasis es la última y la más complicada. Cuantas veces nos hastiamos, se detiene el tiempo en tejidos; a veces escuchamos cúando se detiene y lo saboreamos con silencioso sufrimiento. El organismo es entonces un reloj que está y que sabe que está. En cualquier plictiseală existe la conciencia del detenimiento temporal, cuanto más nos aburrimos mucho más, por ello  somos mucho menos pocos” (I, 732).

Es interesante cómo intenta ver en el término plictiseală, en un fragmento relacionado con el citado anteriormente, un posible criterio de clasificación de los hombres: „Melancolía, tristeza, desesperación, miedo y éxtasis se ramifican del tronco masivo de plictiseală (aburrimiento); de ahí la no diferenciación y el origen de esta. Existen hijos o derivados de la melancolía y la tristeza; me gusta pensar en las raíces, cuando se trata de la palabra plictiseală. (…) De este modo, cualquier plictiseală profunda finaliza deviniendo un estado propio y, extrayéndolo de la lucha con los objetos, nos ubica frente a ella, de manera que los hombres se dividen según el modo en que se aburren e intentan salvarse del aburrimiento  (plictiseală.).” (I, 733). De esta manera, en Cioran existe una tipología completa de lo humano. Su hombre es múltiple: abstracto, activo, antiguo, atenuado, enfermo de eternidad, de la Ciudad, común, concreto, contemporáneo, cristiano, desesperado, entusiasta, erudito, independiente, indic, inteligente, libre, orgánico, mesurado, mediocre, melancólico, moderno, moral, ingenuo, desgraciado. Inmortal, normal, objetivo, apasionado, (irremediable), perdido, político, decidido, mpot-hombre, privado (profundo), religioso, del Renacimiento, superficial, superhombre, subhombre, seco, visual, etc. Una impresionante gama, incluida o asumida en 2617 ocurrencias o frecuencias de aparición. Cuantos hombres, tanta luces entretejidas en un caleidoscopio. Muchas de las definiciones que le da al ser humano son memorables, impregnadas de sustancia de una poeticidad caústica: „ El hombre es mendigo de existencia. Un peon ridículo en la irrealidad, un incompetente de la naturaleza” (II. 108).

Como mostré en la introducción, el término viață (vida) tiene 2816 ocurrencias o frecuencias. Es la estructura semántica del discurso cioraniano. De él se desprenden los otros lexemas, magnética. Otro de entre ellos, dominante, es om (hombre). „Hasta en la muerte busco la vida y mi sentido no es sino un descubrimiento en todo lo que no es ella” (I, 862), dice Cioran en Amurgul gândurilor[17].

También allá, con referencia al modo de relación con la palabra, alcanzando el diapasón más alto, del corazón: „Dice de un espíritu delicado: la partida despertó el poeta de sí. La misma palabra, de un hombre corriente se mide según la resonancia afectiva de las palabras. Algunos se enferman de un final éxtatico escuchando una expresión banal, otros permanecen indiferentes a una prueba de inutilidad. Para estos no  hay palabra en el diccionario que no esconda un sufrimiento,  pero estos no la tienen en el vocabulario. Muy pocos son aquellos que pueden volver el pensamiento –en culaquier momento– hacia la tristeza” (I, 826).

MAGM: Para aquello que podrían tener dudas respecto a la relevancia de la  elaboración de un Dicționar de termeni cioranieni (no es mi caso), de ser algo diferente a una indexación de su vocabulario fundamental (para parafrasear a Richard Rorthy),  ¿qué argumentos les podemos ofrecer?  De hecho, es una pregunta retórica, así como espero una respuesta afirmativa a la pregunta: ¿ofrece al lector mucho más que una cantidad de palabras empleadas por Cioran en lengua rumana? ¿Con el apoyo de este Dicționar, es posible tener „insights”, entender las ideas y los escritos de Cioran de manera más clara y más profunda, incluso también cuando se trata de sus escritos franceses?

SC: Sí, creo que un diccionario tiene también este propósito, de hacer que alguien entienda los escritos de un determinado autor. No funciona como un manual, pero su poder de sugerir líneas de interpretación es grande. No se dirige solo a los filósofos. Y podemos tomar como ejemplo cualquier tipo de diccionario construido sobre el léxico de un autor, para ver que así están las cosas.  Él tiene, sobre todo, la capacidad de traer a la mesa de discusión un determinado tipo de léxico, esto es de atizar aquella materia semántica, apta para señalizar sobre la capacidad de un escritor de dominar y emplear de manera innovadora una lengua. Creo que este diccionario nos muestra mucho mejor al Cioran rumano, un Emil Cioran impregnado de los ecos vivos de la cultura en la que se formó. Este tipo de diccionario muestra el cambio que se produjó en el estilo del filósofo, a través de la comparación con el periodo siguiente.

El lexicógrafo  francés Alain Rey[18], quién falleció en diciembre de 2020, definía de la siguiente manera el diccionario: „Es una pajarera donde evolucionan las mariposas que siempre son más bellas vivas que muertas y clavadas con alfileres”. Y sobre las palabras decía: „Las palabras son los pájaros migratorios.” Me gustó esta libertad de las palabras que ningun diccionario se propone limitar, esta dinámica de la palabra apaciguada en el artículo de diccionario, pero nunca negada.

MAGM: ¿Qué consejo darías a aquellos que comienzan a leer a Cioran y desean realizar una investigación académica sobre sus trabajos y sus ideas? ¿Estás de acuerdo que es esencial conocer de manera adecuada a Emil Cioran antes de E.M Ciroan, no solo por sus libros rumanos, como Pe culmile disperării[19], Cartea amăgirilor[20], Lacrimi și sfinți[21], Schimbarea la față a României[22] y  Amurgul gândurilor[23], sino también a través de su abordaje biográfico comprensivo?

SC: Cualquier escritor debería ser conocido  de esta manera, no fragmentario, sino, si es posible, integral.  O, dicho de otra manera, el fragmento puesto todo el tiempo en comparación con las otras partes de su obra, para al final extraerse, la red de significados, sustancia activa, el genoma, aquel ADN identificador.  Pero, así como solo podemos explorar los planetas con el telescopio de manera fragmentaria, en toda su belleza, así sucede con la lectura de un autor, en nuestro caso Cioran, un filósofo.  Si vamos a usar a la manera de un telescopio este diccionario, un telescopio lingüístico que nos podría conducir hacia la totalidad. Pars pro toto (Tomar una parte por el todo). Mediante la aproximación o/y el alejamiento de la fuente se va a producir el desligamiento, la verdadera entrada en el magma de un fenómeno que continúa despertando el interés de tantos intelectuales, no solo filósofos. El diccionario podría ser también una invitación de sentarse en la misma mesa, incluso si vienes de otra esfera de interés. Los diccionarios coagulan, no dividen. Así los caracterizaría, en modo alguno de otra manera.

MAGM: Querida Simona Constantinovici, desearía agradecerte, una vez más por la generosidad de darnos esta entrevista sobre una importante publicación relacionada con Cioran. Siéntete libre para  dejarnos algunas observaciones , si quieres. Lo que quieras, lo que quieras compartir, divulgar o declarar.

SC: Gracias, de mi parte, de todo corazón por la invitación para responder este conjunto de preguntas. Me alegra enormemente que exista en Brasil, tan lejos del país de Emil Cioran, intelectuales que tejen relaciones de espíritu entre culturas afines, entre palabras que parten del mismo tronco, de la lengua latina. Querido Rodrigo, !el portal que has elaborado y mantienes es único! Cerraría de manera cordial, como de un corazón a otro que late, con este fragmento de Lacrimi și sfinți: „Solo las batallas del corazón nos traen recuerdos que alguna vez fue el Tiempo… Sus sentidos no son de orden fisiológico, sino metafísico: la marcación del tiempo. Solo mediante el corazón sabemos que algo cambia, porque, sin este organo del devenir, estaríamos hace mucho en un éxtasis desolado” (I, 738).


[1] Simona Constantinovici. Dicţionar de termeni Cioranieni. Coordonare, index sintagmatic şi cuvânt însoţiitor: Simona Constantinovici. Timișoara- Milano: Editura Universităţii de Vest & Criterion Editrice, 2020 Volumul I A – M Volumul II N – Z.  

[2] Simona Constantinovici. Dicționar de termeni arghezieni,  ediția a II-a, prefață de Ion Simuț, Timișoara, Editura Universității de Vest, 2014. Dicționar de termeni arghezieni. Vol. I A-F. Dicționar de termeni arghezieni. Vol. II G-O. Dicționar de termeni arghezieni. Vol. III P-Z. Tudor Arghezi. (Ion Teodurescu; Bucarest, 1880-1967) Poeta y novelista rumano, considerado el poeta moderno más importante de su país. Trabajó en varios oficios tales como químico, vendedor de periódicos en París y relojero en Ginebra, profesor en una escuela militar e incluso fue monje. Aunque escribió su primer poema a los 16 años, comenzó su actividad literaria como periodista, polemizando ásperamente con el mundo religioso y cultural rumano. En español: Tudor Arghezi.  Breve antología. Presentación, selección y versión de Darie Novacêanu. México: UNAM. Coordinación de difusión cultural. Dirección de literatura. 2014. “Presencia singular dentro de la poesía universal del siglo XX, Tudor Arghezi es, sin duda alguna, el que mejor ilustra este juicio: nacido el 21 de mayo de 1880, publicó su primer libro de poemas —Cuvinte potrivite (Palabras adecuadas)— en el año 1927, es decir, a los 47 años de edad, cuando por lo general todos los grandes nombres que hay en la historia de la lírica, habían dicho todo lo que tenían qué decir. Eso no quiere decir que no haya escrito poemas desde muy joven. Tampoco que no haya publicado sus producciones de vez en cuando, en una que otra revista rumana. Pero el respeto a la palabra, lo único que le ha preocupado en toda su vida, le ha impedido precipitarse hacia una gloria ruidosa y perecedera, obligándole a demorarse para conocer muy a fondo lo que es la verdadera poesía y el espíritu poético de su pueblo, la vida misma, tal como empezaba a vivirse en aquel entonces (…). [Darie Novacêanu. p. 4] (N. del T.).

[3] Giovanni Rotiroti, Dezvrăjirea lui Cioran. Cluj.Napoca: Napoca Star, 2016. [Desembrujo de Cioran. N. del T.].

[4]  Marta Petreu. Dicţionarul termenilor filosofiei lui D.D.Roşca, român/francez/englez, Cluj, Casa cărţii de Ştiinţă, 2008, 126 p. Dumitru D. Roșca (1895-1980), fue el coordinador y traductor de la serie de obras completas de Hegel al rumano, llegó a una síntesis filosófica presentada en su libro La trágica existencia. Es una mezcla personal de existencialismo, con raíces en Kierkegaard, pero influenciado también por Hegel. Su tesis doctoral en la Sorbona, La influencia de Hegel en Taine, así como su traducción al francés de La vida de Jesús, le hicieron un nombre conocido en el mundo francófono. (En: https://www.spantip.com/wiki/Romanian_philosophy. Acceso: 10-10-2021) (N. del T).

[5] Amalia Lumei. Despre Masculinitate şi filosofie în România interbelică. Cazul Mircea Eliade. 2011. Tesis de doctorado en  filosofía. Universidad Babeş-Bolyai. Cluj-Napoca- Rumania.  Partea A II-A . IV. Mic dicţionar de termeni filosofici din creaţia de tinereţe a lui Mircea Eliade (1926 -1928) (pp. 189-205). (N. del T.].

[6] Dicţionar de termeni filosofici ai lui Lucian Blaga: introducere prin concepte. București: Univers Enciclopedic, 2000. Lucian Blaga (1895-1961). El sistema filosófico de Lucian Blaga, llamado “intelectualismo ekstatic” es una construcción muy original, con raíces en la filosofía de Kant, el psicoanálisis y la filosofía patrística. El sistema se proyectó en cinco monumentales “trilogías”, pero solo se lograron tres y una cuarta se elaboró ​​parcialmente. Las trilogías son, en orden: La trilogía del conocimientoLa trilogía de la cultura , La trilogía de valores y La trilogía cosmológica . La visión metafísica de Blaga se centra en una misteriosa fuente o principio metafísico que llamó “El Gran Anónimo”, que crea el Universo de forma indirecta, mutilando las formas de existencia que emanan de él, para evitar la posibilidad de la aparición de otro Gran Anónimo. Anónimo. El resultado de estos actos de mutilación son fragmentos infinitesimales, estructurados en tipos, llamados “diferenciales divinos”. Los seres existentes aparecen por la agregación de estos diferenciales. La cosmología especulativa de Blaga también incluye una interpretación entelequial de la biología evolucionista. Su teoría del conocimiento afirma la existencia de un “espíritu inconsciente” dotado de su propio conjunto de categorías que duplican las categorías kantianas del espíritu consciente. Estas categorías del inconsciente impiden que los humanos revelen por completo el misterio de la existencia, ya que todo su conocimiento debe encajar en este marco categórico. Así, el Gran Anónimo mantiene una “centralidad de la existencia” aislada, porque un conocimiento completo haría al hombre divino, pero también infunde a la actividad humana una tensión creativa. La axiología metafísica de Blaga también sigue esta concepción. Todas las categorías abarcan los poderes humanos de expresión y su influencia dinámica finalmente se proyecta en valores. En otras palabras, lo que no podemos superar, lo idolatramos. Este “autoengaño finalista” asegura repetidamente el destino creativo de la humanidad. (En: https://www.spantip.com/wiki/Romanian_philosophy. Acceso: 10-10-2021) (N. del T).

[7] El libro de las quimeras (Cartea amagirilor, 1936), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1996). (N. del T).

[8] El Vol. II contiene: Îndreptar pătimaş (1940-1944, 1991); Publicistică (1931-1949); Manuscrise, Corespondenţă (trimisă, 1930-1947); Rapoarte, Addenda: Emil Cioran – Conştiinţa ca fatalitate, Emil Cioran – Breviar pătimaş; Corespondenţă primită (1931-1943); Repere critice (1933-2011); Aurel Cioran – Fişier bibliografic; Eleonora Cioran – Despre posteritatea manuscriselor româneşti ale lui Emil Cioran, Nicolas Cavaillis, Cioran – Manuscrits roumain (1940-1946); Manuscrise româneşti ale lui Emil Cioran (1927-1947); Mihai Sorin Rădulescu – Emil Cioran şi genealogia sa; indici diverşi; iconografie. [N. del T.].

[9] Las cumbres de la desesperación (Pe culmile disperarii, 1934), traducción de Christian Santacroce (Madrid: Hermida Editores, 2020) (N. del T).

[10] Simona Constantinovici, „Exaltation of a shipwrecked”. Annotations to a dictionary of Cioranian terms („Exaltarea unui naufragiat”. Marginalii la un dicționar de termeni cioranieni, in „Transilvania”, nr. 7, 2020, pp. 40-44.

[11] fericirenefericire.

[12] Constantin Noica se convirtió durante este tiempo, después de su salida de prisión, en un metafísico continental de dimensiones europeas, posiblemente uno de los más grandes de finales del siglo XX. Su primer libro publicado después de la detención fue 27 Pasos de lo Real, en el que unifica tres sistemas categoriales, los de Platón, Aristóteles y Kant. Bajo un hegeliano, pero tal vez también influenciado por Nicolai Hartmann, pensó que la realidad, dividida en tres reinos, inorgánico, orgánico y espiritual, se caracteriza por tres conjuntos distintos de categorías. En la cima de esta escala categorial puso una nueva categoría, que refleja el impacto que la física tuvo en su pensamiento: la ondulación, o la onda, que se convirtió así en la categoría suprema. Más tarde desarrolló la teoría iniciada por Vulcănescu y escribió varios libros que le dieron fama de la noche a la mañana, especialmente en los círculos literarios. Los libros como Creación y belleza en el habla rumana , o El sentimiento del ser rumano, obras maestras de la especulación etimológica y la hermenéutica filosófica, tienen obviamente un valor universal limitado, de interés solo para aquellos que investigan la espiritualidad rumana per se. En estos libros, Noica llegó a la conclusión de que el idioma rumano posee una palabra, una preposición, que media su acceso único al reino del ser. Es la preposición întru, que expresa la procesualidad del ser o lo que él llama “el devenir dentro-hacia (întru) Ser”. Esta preposición idiomática, de procedencia latina ( intro ) significa más que una inclusión espacial: indica un proceso, un movimiento tanto hacia algo como dentro de ese algo, es decir, un movimiento de participación. Su ontología (más correctamente llamada metafísica) se edifica sin las peculiaridades idiomáticas en dos obras posteriores, y consiste en El devenir en el ser y Cartas sobre la lógica de Hermes; pero era incipiente desde Seis enfermedades del espíritu contemporáneo. En estas obras Noica muestra cómo se rompe la unidad monolítica del ser, y el ser muestra tres instancias. Al ser de primera instancia se llega fenomenológicamente. Como tal, el ser de las cosas aparece como un modelo funcional, la estructura Individual – Determinaciones – General (IDG), que las cosas se esfuerzan por realizar. Pero el modelo del ser rara vez se encuentra así realizado; la mayoría de las veces está incompleta, solo dos de los tres términos están presentes. Así, hay seis formaciones incompletas, insaturadas, llamadas por Noica “precariedad ontológica” o “enfermedades del ser” (o “del espíritu”, en Seis enfermedades…). Estas enfermedades, representadas esquemáticamente como IG, GI, ID, DI, DG y GD, son lo que él llama la regla de lo real. Entonces, el ser de segunda instancia es el “elemento”, caracterizado como un individuo-general, un ente que no es un particular, es decir, sus condiciones de identidad no hacen referencia a una única ubicación espacio-temporal. Algo es un individuo-general si se distribuye sin dividirse. Como la ingresión de Whitehead, la “distribución sin dividir” es un replanteamiento de la participación platónica. Una ejemplificación favorita de la naturaleza de un elemento es para Noica el concepto de especie biológica. Los elementos se caracterizan por categorías distintas a las cosas, de carácter especulativo, como unidad-multiplicidad-totalidad, realidad-posibilidad-necesidad. El ser de tercera instancia, o el ser qua ser, está teorizado en varias páginas de una densidad increíble y en un lenguaje cercano a la teología. Noica intenta repensar aquí el problema del uno y de los muchos, en un estilo platónico-parmenideano. Formula como criterio para Ser, la misma “distribución sin dividir”. La filosofía de Noica también se preocupa por el problema de la razón y el problema del individuo. Redefine la razón como “la conciencia del devenir en el ser”. El filósofo quiso salvar al individuo de “la tiranía del general”, darle al individuo una “dignidad ontológica”. (…) Tuvo una efervescente actividad de traducción, iniciando en colaboración con Petru Creţia la edición integral de Platón en rumano. También tradujo de los comentaristas aristotélicos neoplatónicos, Dexippus, Ammonius, Pórfido y otros. Contribuyó a la traducción de la Crítica del juicio de Kant, y tradujo de Chorydaleus, la Introducción a la lógica y el Comentario a la metafísica. Él mismo escribió comentarios e interpretaciones de Platón, Aristóteles y Hegel, y alentó la introducción de los escritos de Heidegger. Fue, con mucho, el filósofo más brillante de la Rumanía de la posguerra. (En: https://www.spantip.com/wiki/Romanian_philosophy. Acceso: 10-10-2021) (N. del T).

[13] Prima ediție integrală. 2021 București, Humanitas.

[14] “!Cuántas veces, en nuestras peregrinaciones por fuera del intelecto, no he descansado de las tulburaciones a la sombra de estos Sehnsucht, yearning, saudade, de aquellos frutos sonoros crecidos para corazones muy maduros! Levantemos la oleada sobre estas palabras: ¿esconden ellas un o y el mismo contenido? ¿Es posible que el mismo significado viva y muera en las ramificaciones verbales de una raíz indefinida? ¿Podemos concebir que pueblos tan diversos sientan nostalgia de la misma manera?  (E. Cioran,  Apoteoza vagului, in Tratat de descompunere. Trad. Dan Duțescu. București, Humanitas, 1992, p. 50.) (En español: Breviario de podredumbre (Précis de décomposition, 1949), trad. Fernando Savater (Madrid: Taurus, 1972) (N. del T.).

[15] G. I. Tohăneanu, Teodor Bulza, O seamă de cuvinte românești, Timișoara, Editura Facla, 1976, p. 52.

[16] Cuvânt împreună despre rostirea românească.  Prima ediție integrală. 2021 București, Humanitas.

[17] El ocaso del pensamiento (Amurgul gîndurilor, 1940), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1995) (N. del T).

[18] “Alain Rey (1928-2020) fue un lingüista y lexicógrafo francés. Fue redactor jefe de las publicaciones de ediciones Le Robert y un observador de la evolución de la lengua francesa. Encarnó, tal como ocurre con Le Robert, en donde trabajó, una lengua francesa moderna, y no dudó en incluir en sus diccionarios el verlan o los regionalismos. Tras sus estudios de Ciencias Políticas, de Letras y de Historia del arte en La Sorbona, hizo el servicio militar en los tiradores tunecinos. Instalado en Argelia, respondió en 1952 a un anuncio de Paul Robert, quien buscaba lingüistas para hacer un diccionario. Alain Rey se transformó en su primer colaborador para el Dictionnaire alphabétique et analogique (Diccionario alfabético y analógico). Durante este período trató a Josette Rey-Debove, que trabajaba en el mismo equipo, se casaron en 1954 y en 1964 apareció el primer diccionario Le Robert, seguido del famoso Petit Robert en 1967. Enseguida Alain Rey redactó y dirigió los diferentes diccionarios de ediciones Le Robert: Le Petit Robert (1967), Le Micro RobertLe Petit Robert des noms propres (1974), Le Dictionnaire des expressions et locutions (1979), Le Grand Robert de la langue française, en 9 volúmenes (1985), Le Nouveau Petit Robert de la langue française (1993), y Le Dictionnaire historique de la langue française (1992). En 2005 publicó el Dictionnaire culturel en langue française (Diccionario cultural de la lengua francesa). Esta «Reyvolución» cultural exigió muchos años de trabajo a los autores de esta obra, entre los cuales se cuentan Jacques Le Goff y Régis Debray. Por otra parte, su excelente monografía Révolution, histoire d’un mot, de 1989, fue su contribución al bicentenario de la Revolución francesa, con un análisis extenso de la palabra ‘revolución’, que procedía de la Astronomía. Compartió su pasión en los medios de comunicación, como forma de democratización. Entre 1993 y comienzos de 2006, cerraba siempre el programa matinal de la radio France Inter con una crónica titulada Le mot de la fin (La palabra final), donde desmenuzaba las palabras de la lengua francesa y a menudo trataba de política bajo su punto de vista libertario. Para muchos fue el signo de una voluntad, por parte de la dirección, de renovar la antena y de facilitar la observación. Su última crónica, el 29 de junio de 2006, la consagró a la palabra “adiós”. En la prestigiosa revista mensual Magazinne Littéraire siempre había una página de Rey dedicada, cada vez, a una palabra. Entre 2004 y 2005, también presentó la crónica Démo des mots (Demo de palabras), que cerraba el noticiario France 2, en donde explicaba el origen, la evolución y los derivados de palabras ligadas al dinero. El ministro de Cultura y de la Comunicación le otorgó el título de Comendador de la Orden de las Artes y la Letras. Por otra parte, Alain Rey firmó L’Appel à la vigilance contre le néocréationnisme et les intrusions spiritualistes en science (Llamada a la vigilancia contra el neocreacionismo y las intrusiones espiritualistas en ciencia), que se publicó en Francia a finales del año 2005.” (En: https://es.wikipedia.org/wiki/Alain_Rey Acceso: 10-10-2021. N. del  T.).

[19] En las cumbres de la desesperación (Pe culmile disperarii, 1934), trad. Christian Santacroce (Madrid: Hermida Editores, 2020) (N. del T.).

[20] El libro de las quimeras (Cartea amagirilor, 1936), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1996) (N. del T.).

[21] Lágrimas y santos (Lacrimi si sfinti, 1937), trad. Christian Santacroce (Madrid: Hermida Editores, 2017) (N. del T.).

[22] La transfiguración de Rumanía (Schimbarea la fata a României, 1936) (N. del T.).

[23] El libro de las quimeras (Cartea amagirilor, 1936), trad. Joaquín Garrigós (Barcelona: Tusquets, 1996).

2 comentários em “„Solo mediante el corazón sabemos que algo cambia”. En diálogo con Simona Constantinovici sobre Dicționarul de termeni cioranieni”

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s